domingo, 14 de fevereiro de 2010

Lo fantástico en Cortázar

Lo fantástico en Cortázar: del cotidiano al inconsciente

Por Rosana dos Santos Bart


RESUMEN: El presente ensayo trata de la cuestión del fantástico en los cuentos cortazianos, que, muchas vezes, tratan de la relación del cotidiano con nuestro inconsciente y de cuestiones que se acercan a nosotros. Analisamos al cuento “Una flor amarilla” de Julio Cortázar para poder defender la tesis del trabajo.
El trabajo trae ese cuento cortaziano como una ruptura de la razón, o sea, es un cuento que rumpe con las leyes de la realidad ya condicionada; rumpe con el tiempo y el espacio; trae el “otro” como una creencia humana, pero rumpindo con el orden. Es la ruptura de la razón llegando hasta la locura. Retrata nuestro cotidiano a través de la búsqueda por explicaciones espirituales, por la concepción que tenemos de la vida y de la reencarnación. El cuento consigue llegar hasta los sentimientos, o sea, hasta el cotidiano de los seres humanos.
En el cuento analisado, buscamos relacionarlo con las informaciones encontradas acerca del realismo fantástico y la fuerte relación que tenía Cortázar con lo inexplicable. Intentamos hacer la relación del cuento con el título y vimos la gran relación que hay. Entonces buscamos comprender mejor el cuento relacionando las dos palabras “flor” y ”amarelo”. Y todo se pareció más claro.

PALABRASCLAVE
Razón x locura, realidad, cotidiano, inconsciente, ruptura, creencia, concepción vida x muerte.




De posesión y análisis del cuento Una flor amarilla de Júlio Cortázar, lo cual trata de la alteralidad y de la inmortalidad, rasgos característicos de nuestro inconsciente, vamos a traer características de la literatura fantástica, tan común en los cuentos cortazianos, relacionándolas con los acontecimientos del cuento. Vamos a discutir en este ensayo, la angustia existencial vivida por el personaje que va de la locura hasta la ruptura de la razón.
Analisar a los cuentos cortazianos es viajar en sus juegos de palabras, por la realidad y la irrealidad, por la presencia de lo fantástico. Las narrativas de Cortázar llévanos a desentrañar los fatos, los personajes, la cronología, pero procurando solucionar el camino correcto para la interpretación que, muchas veces, puede parecer ambigua.
Algunos de los cuentos cortazianos van contra las leyes de la realidad, o sea, están llenos de elementos fantásticos, mágicos, casi imposibles de ocurrir. Pero, esa era la gran característica del escritor. El mundo, los personajes, la fantasia creados por Cortázar en sus cuentos llévanos, muchas veces, a pensar se ellos realmente existen. Si aquél sítio que describe, si los personajes que allí actuan, se los acontecimientos, en verdad, pasaron. Pero, es común en sus cuentos, dudarnos, principalmente, de la existencia del personaje, pues, muchas veces, encuéntrase en doble, como el caso de ese cuento.
En el libro Lo lúdico y lo fantástico en la obra de Cortázar, encontramos un fragmento acerca de la idea que traemos en el párrafo anterior:
En general, Cortázar propone personajes ordinarios que efectúan acciones comunes en un ambiente familiar. Instala su narración en mundos próximos y opera con seres semejantes al lector, sujetos como él a paracidas restricciones empíricas; pone en funcionamento los efectos de la ilusión entre texto y extra texto, entre referencias y referentes. Concibe personajes vivaces, complejos, conflictivos, psicológicamente relevantes, a los cuales pueda inyectar su propia experiencia, su imaginación, su efectividad, la proyectiva y la pragmática del autor.(...) (1986, p.16)

Los cuentos cortazianos llegan próximo al lector a través de la irrealidad casi real, o sea, de los hechos que transitan en nuestra mente tan frequentemente que ya hacen parte de nuestra rutina, como es la cuestión de la cronología de vida que trata en Una flor amarilla a través del personaje, lo cual no sabemos el nombre, y Luc.
El juego con lo real y lo irreal están presente en los cuentos cortazianos y eso es explicado en una citación de Irène Bessière en “Le recit fantastique” que encuéntrase en la obra Lo lúdico y lo fantástico en la obra de Cortázar:
La ficción fantástica – dice Bessière – fabrica otro mundo con las palabras, pensamientos y realidades de este mundo(...). Finge el nivel de la verosimilitud – continúa Bessière – para que el lector adhiera a su fantasticidad. (BESSIÈRE, 1986, p.178)

En el cuento Una flor amarilla, Cortázar se utilizó del Realismo Fantástico para llevarnos a pensar sobre la cronología de los fatos, de la vida, de lo que es establecido, condicionado. Él nos hace rumpir con el tiempo y espacio, y, el personaje creado por él en Una flor amarilla, es el ejemplo práctico de todo eso. Es como si la vida del personaje estubiera allí, fuera del tiempo, representada por Luc.
De la obra ya citada anteriormente, utlilizaremos las siguientes palabras de Iréne Bessière para justificar y defender nuestra idea traída en el párrafo anterior:
Teniendo siempre presente que en Cortázar el atentado contra el orden establecido crea una ruptura que tiende a ser transformadora, creadora o restauradora de lo auténtico.
( BESSIÈRE, p.184)

Una flor amarilla trae la presencia del “otro”. Esa presencia del “otro” como una creencia. Y esa es la creencia humana. Creer que después de la vida hay la muerte y, después de la muerte, la reencarnación. Pero, Cortázar ha traido esa creencia de manera distinta, rumpindo con el orden, pues el narrador encuéntrase, aún en vida, con él mismo. Y esa es una de las características más fuertes del Realismo Fantástico en el cuento.
Y esa presencia del “otro” caracteriza la sistematización de los cuentos cortazianos. Vamos a reproduzir parte de un párrafo de la página 179 del libro Lo lúdico y lo fantástico en la obra de Cortázar que dije:
Esta sistematización agrupa los cuentos en tres categorías fundamentales, de acuerdo con el tipo de relación existente entre los planos de la realidad y de la irrealidad. Primero, textos fantásticos que presentan la invasión de un plano sobre el otro; el plano de la irrealidad invade el de la realidad cotidiana y rompe con la cadena de hechos rutinarios.(...)

En verdad, Cortázar se utilizó de una característica surrealista que es la tentativa de reproduzir el funcionamento del inconsciente . Se utilizó de una realidad cotidiana y de la imaginación para tratar del pensamiento que se tiene de la existencia de un doble plano, la existencia del otro.
Es a través de la literatura fantástica que vamos a pensar sobre la presencia del “otro” en diferentes ocasiones: en las reacciones violentas que podemos practicar, en las fuerzas extrañas que viven fuera de la realidad racinal y en la división de la persona como el caso de Una flor amarilla.
Basado en la literatura fantástica, podemos decir que los cuentos cortazianos tratan de temas del cotidiano de manera que llévanos a pensar sobre lo que es realmente verdadero y lo que es ficción. Sobre lo que nosotros realmente sabemos sobre la vida y la muerte.
Es la literatura fantástica que va a traer la representación del obscuro, del inconsciente, del alma. Es la representación de lo que soñamos, deseamos, pero, en verdad, intentamos ocultarlos.
Es el realismo fantástico que trae acontecimientos ilógicos, o sea, fuera de la explicación ante el mundo racional. Es como si en nuestro mundo, acontecimientos inexplicables empezasen a ocurrir, como es el caso de la aparición de Luc en la vida del personaje. ¿Cómo encontrar a si mismo en una línea 95 del autobús? ¿Hasta a dónde va la imaginación de alguién que tiene la certidumbre de que mira a si propio?
Mientras leyemos el cuento, sentimos la fieldad del personaje a transmitirnos lo que ha passado con él. Incluso, a nosotros mismos pasa la seguridad de que eso ha pasado. Esa es, la característica más increíble de realismo fantástico: hacernos lectores participantes del cuento, incluso, a creer que lo imposible sea posible de ocurrir. Llévanos a pensar que aquello que leyemos, muchas veces, ya nos questionamos acerca.
La frase “Parece una broma, pero todos somos inmortales”, está cargada de realismo fantástico. Llévanos a dudar do que leyemos, pero cuando empieza a desarrollar el contenido del cuento nos quedamos tan encarcerados en los acontecimientos que todo parece verdad. Principalmente, cuando tratamos de la vida y de la muerte
Una persona que encuentra a un chico en la línea 95 del autobús y tiene la certeza de que la voz de él era su voz de infancia, de que el chico tenía las mismas enfermedades que él, que tenía coincidencias visibles, consigue ir de la razón hasta la locura. Por que, en verdad, fue eso que pasó con el personaje. Él tiene tanta certeza de que aquél chico era él que, mientras cuenta los acontecimientos, va a dar indicios de que su imaginación está más allá de su razón. Él va a encontrar tantas características suyas en el chico que llega a tener certeza que el chico era él y que vivería una vida como la de él: Luc no solamente era yo otra vez, sino que iba a ser como yo, como este pobre infeliz que le habla. (Cuentos Completos, p. 337)
El personaje llega a la conclusión de que todos somos inmortales, pues tiene la convicción de que su vida tenía continuidad a través de Luc y al no soportar que exista un ‘otro’ como él, que después vendrán otros más a vivir su mismo destino, el narrador decide matar a Luc, pues no quiere que uno sigue cargando el peso de su vida imbécil, para después darse cuenta, al ver una flor amarilla, de que
Yo me iba a morir y Luc ya estaba muerto, no habría nunca más una flor para alguien como nosotros, no habría nada, no habría absolutamente nada, y la nada era eso, que no hubiera nunca más una flor.(p. 340)

La angústia que recae sobre el personaje es un proceso de escisión de su realidad interior. O sea, va a incidirse entre si y Luc. La presencia es tan fuerte en su vida que va a impedirlo de comprender la realidad provocando en el espíritu la necesidad de ir más allá del mundo cotidiano, en la búsqueda de explicaciones espirituales, de que la vida deberia tener un orden para ser seguida.
Es el estado de delirio, desequilibrio y confusión que llévalo a establecer identificaciones entre él y Luc. El absurdo de la situación llévalo a jugar con una concepción del tiempo. La concepción de que alguién va a reencarnar después que el otro se vaya. Además de la perspectiva existencial que hemos tratado hasta ahora, vimos que los cuentos cortazianos cuestionan el mundo racional, o sea, lo que parece lógico presentase tan inexplicable.
Es a través de los cuentos de Cortázar que sentimos la presencia del realismo fantástico, pues sentimos miedo, angustia, curiosidad, ilusión. Y lo interesante en sus cuentos es que él huye de la literatura clásica para presentarnos el elemento fantástico sumergido en la cotidianidad.
Cortázar, de posesión de la literatura fantástica, conseguió llegar a los sentimientos de los seres humanos y lo que es para ellos la realidad, que la definen como VIDA. La diferencia de los otros cuentos, en que ‘lo otro’ se presenta como algo extraño, inexplicable, o simplemente fuera de la realidad, en el cuento Una flor amarilla, aparece como algo concreto, presente, que, en verdad, es Luc.
A partir de ahora, vamos a analisar el cuento Una flor amarilla de Cortázar y traer puntos característicos de la literatura fantástica. O sea, mientras leyemos, conseguimos destacar , en la narrativa, momentos que describen cosas fantásticas vividas por el personaje.
Vamos a empezar analisando al título: Una flor amarilla. Fuimos a buscar en el Dicionário de Símbolos de Jean Chevalier y Alain Gheerbrant la significación de las palabras “flor” y “amarelo” (palabras y significados en portugués). Para la palabra “flor”, encontremos:
Embora cada flor possua, pelo menos secundariamente, um símbolo próprio, nem por isso a flor deixa de ser, de maneira geral, símbolo do princípio passivo(...) ( p. 437)
(...) Para Novalis (Heinrich von Ofterdingen), a flor é o símbolo do amor e da harmonia que caracterizam a natureza primordial; a flor identifica-se ao simbolismo da infância e, de certo modo, ao do estado edênico.( p. 437)
Associadas analogicamente às borboletas, tal como elas, as flores representam muitas vezes as almas dos mortos.( p.438)

Y, la palabra “amarelo”:

(...) O campo da sua confrontação é a pele da terra, nossa pele, que fica amarela – ela também – com a aproximação da morte. (p.40)
Na cosmologia mexicana, o amarelo-ouro é a cor da pele nova da terra, no início da estação das chuvas, antes que se faça verde de novo. Está, então, associada ao mistério da Renovação. (...) (p. 40)
Ela é, então, a anunciadora do declínio, da velhice, da aproximação da morte.(...) (p. 41)

Después de analisar al cuento, volveremos a las significaciones que, quizá, sean de gran valía para comprendermos la narrativa y la presencia de la flor amarilla en el final del cuento.
Como ya hablemos anteriormente, el cuento ya empieza llevándonos a lo fantástico ya en su primer línea, quando el narrador utiliza la frase: “Parece una broma, pero todos somos inmortales”. Esa inmortalidad, el personaje va a encontrar en un chico en un autobús y que se parece mucho con él. Y, a partir de esa semejanza, en principio física, va a cambiar la vida de ese hombre borracho y de Luc, el pobre chico del autobús.
Las semejanzas eran tantas que el hombre, no aguantando más, va a conocer la casa del chico donde encuentra “una miseria decorosa y una madre avejentada, un tío jubilado, dos gatos”(p.336).
En el princípio, todas las circunstancias eran fatalidades. Pero después, va a llegar a la conclusión de la inmortalidad. Está seguro de que Luc era él. Que la vida de él iba a ser revivida por Luc, pero sin seguir la cronología de los fatos: la reencarnación después de la muerte, como ya estamos condicionados.
Miren que, en estas frases, vamos a ver lo alto grado de fantasia utilizado en los cuentos cortazianos que va a dar voces a los personaje en ese cuento que encontramos en el libro Cuentos completos. Fragmentos de la página 337:
Luc era otra vez él, no había inmortalidad, éramos todos inmortales.
Luc hubiera tenido que nacer después de mi muerte, y en cambio...(...)
Luc no solamente era yo otra vez, sino que iba a ser como yo, como este pobre infeliz que le habla. (...)
Luc era yo, lo que yo había sido de niño, pero no se lo imagine como un calco. (...)

Con los fragmentos anteriores sacados del cuento, sentimos la angustia existencial vivida por el personaje, caracterizando, aún más, las obras de Cortázar que, como ya tratamos anteriormente, estaba preocupado en transparecer los sentimientos humanos a través de temas de la realidad, de la cotidianidad, como es el caso de la reencarnación.
Esa angustia va a llevar el personaje a establecer una continuidad de la vida, o sea, de su vida. En la página 339 del libro Cuentos completos hay una secuencia de pensamento del personaje que lleva, incluso a nosotros, a sentir esa angustia. Es, en verdad, la actuación del fantástico sobre los pensamentos del personaje. Son ideas que van a pasar por la cabeza del personaje de manera muy loca. A través de sus pensamientos, consigue transmitir hasta a donde puede ir su razón y empezar la locura:
(...) Su madre lo destinaba a una escuela de artes y oficios, para que modestamente se abriera lo que ella llamaba su camino en la vida, pero ese camino ya estaba abierto y solamente él, que no hubiera podido hablar sin que lo tomaran por loco y lo separaran para siempre de Luc, podía decirle a la madre y al tío que todo era inútil, que cualquiera cosa que hicieran el resultado sería el mismo, la humillación, la rutina lamentable, los años monótonos, los fracasos que van royendo la ropa y el alma, el refugio en una soledad resentida, en un bistró de barrio.(...)

Mientras el personaje cuéntanos lo que va a pasando, sentimos nitidamente, el cambio de las acciones de él. Ese cambio es lo que nombramos antes de la ruptura de la razón. Son pensamientos y actitudes que van a reflejar su inconsciente, su angustia, la concepción de su propia vida. En verdad, estaba preocupado, pues no quería que Luc viviera su vida, pues sabía que otros venian y viverian la vida de Luc y, así, habería una continuidad de su vida en los otros.
Con una enfermedad que lleva Luc a la muerte, ya vamos a ver la locura del narrador. Él va a sentir lo que para él podía parecer la felicidad con la muerte del chico . Sentíase feliz por ser el primer mortal, o sea, nadie más iba a dar continuidad a su vida, que cuando llegara su muerte sería el final de todo:

(...)estaba como anegado por la certidumbre maravillosa de ser el primer mortal, de sentir que mi vida se seguía desgastando día tras día, vino tras vino, y que al final se acabaría en cualquier parte y a cualquier hora, repitiendo hasta lo último es destino de algún desconocido muerto vaya a saber dónde y cuándo, pero yo sí que estaría muerto de verdad, sin un Luc que entrara en la rueda para repetir estúpidamente una estúpida vida. (...) (p.340)

Llegando hasta la locura al no soportar que exista un ‘otro’ como él, y que después vendrán otros más a vivir su mismo destino, el personaje decide matar a Luc. Pero, ya en la locura, mira una flor amarilla al borde de un cantero. Quédase mirándola por un cierto tiempo y se pone a pensar en lo que ha pasado. Va a darse cuenta de que en vez de intentar cambiar su vida va a intentar borrarla, sacando la vida del chico que para él sería la continuidad de la suya.
Ya en el final del cuento, vimos que el personaje pasa por una crisis entre su consciencia y su alma. O sea, es el conflicto entre la razón y la locura. Va a conflituarse con la idea de estar muerto para siempre y nunca más tener una flor para alguién como él:
(...) Usted sabe, cualquiera los siente, eso que llaman la belleza. Justamente eso, la flor era bella, era una lindísima flor. Y yo estaba condenado, yo me iba a morir un día para siempre. La flor era hermosa, siempre habría flor para los hombres futuros. De golpe comprendí la nada, eso que había creído la paz, el término de la cadena. Yo me iba a morir y Luc ya estaba muerto, no habría nunca más una flor para alguien como nosotros, no habría nada, no habría absolutamnete nada, y la nada era eso, que no hubiera nunca más una flor. (...) (p.340)

Al ver una flor amarilla hace la relación entre el concepto de vida que tenía y después de comprender que, en la vida, para todo hay una continuidad, incluso las flores, que para cada hombre habrá una, dando la continuidad a ellas y que los hombres necesitan de esa continuidad, sea de las cosas que lo rodean o sea de si propio.
Mismo con la muerte de Luc, que le ha traído tanta felicidad, después de quedarse mirando la flor, sale por los autobuses a buscar entre los pasajeros a alguien que se pareciera con Luc o a él, para dejarlo ir, seguir su vida imbécil, así como caracterizaba la suya. Y, ahora seguro de que cada uno debe seguir su camino, sea de la peor o mejor manera, pero todos deben vivir.
Ahora, vamos a hacer la relación entre la narrativa y el nombre de ella. Como hemos buscado en el Dicionário de Símbolos la significación para las dos principales palabras del título, vamos a ver si el escritor tuvo algún propósito en el momento de nombrar el cuento.
Las significaciones encontradas para las palabras “flor” y “amarelo” son variadas, pero vamos a intentar relacionar los significados que están aquí, en el trabajo, con aspectos del cuento. Bueno, empezando por la palabra “flor” que es el símbolo de la pasividad que, quizá, podemos relacionar con la pasividad del personaje en no intentar cambiar de vida, intentando culparse de todo lo mal y sacando la vida de un pobre chico para que no viva la suya. Un segundo significado, es la simbología de la infancia que, quizá por eso, ve su vida sendo revivida en un chico aún en la infancia con solamente trece años y, por último la significación de las almas de los muertos. Quizá esa sea la significación más fuerte en el cuento. En el último párrafo vamos a encontrar la conclusión del personaje a depararse con la belleza, la vida y la continuidad de las flores.
Y, la palabra “amarelo” está totalmente relacionada al cuento, pues el “amarelo” significa la aproximación de la muerte. Es la anunciante de la declinación, de la viejez. La relación con la muerte es una característica muy presente, no solamente en este cuento de Cortázar como en muchos otros.
Entonces, Una flor amarilla es un juego narrativo que llévanos a sentir los más variados sentimentos mientras leyemos y que llevaría a discusiones interminables, pues, como Cortázar utilizó la cotidianidad como punto fundamental de sus narrativas, ha consiguido aproximarse del lector. Quizá, mientras estábamos leyendo el cuento, no sentimos la misma angustia que el personaje en pensar que, en algún lugar del mundo, exista alguien parecido a nosotros o, quizá, sea nuestra continuidad.